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Inauguración de la Casa de Oración Paris Francia
Julio 4, 2010
Paris Francia
Fotos e información CCB USA

En punto de las diez horas del día 4 de julio del año 2010, comenzaba la escuela dominical llevada por el P.E. Uziel Joaquín, donde invitaba a la iglesia de Paris, Francia al perfeccionamiento; por medio del Apóstol de Jesucristo, pero también cada uno de nosotros debemos procurar un desarrollo hasta llegar a la medida que el Señor requiere.
Minutos después entraba el Excelentísimo Apóstol de Jesucristo al lugar, quedando inaugurada la casa de oración en este lugar. Entre tanto la iglesia reunida en ese lugar que le esperaba, le saludaban con palmas en sus manos, derramaban lagrimas de felicidad. Al llegar a su ministerio las primeras palabras que dirigía el Elegido de nuestro Dios eran de alegría e invitaba a la iglesia a hacer una oración.

Tomaba la palabra el Enc. David Cortés en nombre de la iglesia de Francia y Suiza, dando la bienvenida al Ungido de nuestro Dios, después la iglesia entonaba en el idioma francés la alabanza Eres como los cedros del Líbano ( Tu es comme les cèdres du Liban )
Después que la iglesia terminaba de entonar la alabanza el Apóstol de Jesucristo dirigía unas palabras en francés y pedía al hermano David de traducir lo que Él diría después. Invitaba a la iglesia a tomar sus lugares y decía que venía a conocer con mucha alegría en su corazón y muy lleno de felicidad. Eran sus palabras –Me viene el recuerdo de Cristo, Cristo no estaba con los grandes directores de las ciudades, Cristo estaba con gente humilde, con gente sencilla. En las orillas de la mar, los que aunque veían su vestuario no lo despreciaban, sino que, oían su palabra y decían éste es un Hombre de Dios. Así estoy con ustedes, no llegue al parlamento, no llegue al municipio, no; llego con gente humilde, los que buscan a Dios, los que tienen necesidad de Dios, los que son sencillos porque así es el evangelio de Cristo. Le dijo Cristo a los que Juan el Bautista había enviado: los enfermos son sanados, los ciegos tienen vista y a los pobres es anunciado el reino de los cielos. ¡Estamos en el reino de los cielos! Por eso quería conocerles.-

Contemplábamos con una grande emoción y fuerza al Apóstol de nuestro Dios, que venía a consolar a la iglesia en estos lugares. Hablaba más de una hora exhortando a la iglesia a servir al Señor en todo momento, también mencionaba que tuviéramos la seguridad por nuestra elección, tanto la Elección apostólica, como la que tiene cada hermano.
Para finalizar nos decía que es muy hermoso llorar de alegría, llorar ante nuestro Padre, llorar ante Cristo. Darle gracias por lo que tenemos y decirle que nos ayude. Nos recordaba que había padecido una enfermedad y por la oración de la iglesia el Señor le había dado la salud.
Mencionaba que el tenia este pensamiento, y le decía al Señor que también su oración llegara delante de Él y en nuestras necesidades, en nuestros problemas y en las situaciones que tengamos el Señor nos conforte. Y también en las cosas materiales, si alguna ocasión como el Espíritu de nuestro Dios por el Apóstol Pablo decía: mirad vuestra vocación, no sois muchos ricos, no sois muchos poderosos… antes lo más pobre escogió Dios para avergonzar, como en este lugar los empresarios, los poderosos.
Que hay una imagen que se llama Lourdes y allí van los banqueros, delante de un papel se inclinan y nosotros que no tenemos estudios académicos, universitarios o somos muy listos… esas son imágenes, porque hay un solo Dios. Cristo nos dijo Dios es espíritu… ¿No te da gusto que aunque no hayamos ido a academias o universidades a recibir estudios de teología, estemos sobre ellos? ¿Qué es el Dios verdadero? Permanezcan en Él. Consérvenla en su corazón, en su mente, porque somos hombres libres, por la gracia del Señor. Nuestro Dios es perfecto y nos envió a su Hijo Jesucristo, permanezcamos en Él. 
La paz de Dios sea con ustedes, me gusta conocerles, me agrada, me siento muy feliz, que Dios los cuide en su santo y en su bendito amor, la gracia del Señor sea con todos ustedes. Eran las últimas palabras del Elegido de nuestro Dios.
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